Nunca más tendrás que preocuparte porque llego tarde a casa, te prometo que no pasará mi hora de llegada a casa por más de las 11. Nunca me verás borracho, ni fumando un cigarro, ni drogado, ni haciendo el ridículo bailando, ni festejando una ridícula fiesta. Te digo que jamás iré a una de esas fiestas tontas, aunque todas lo son. He aprendido que la gente hace fiestas y reuniones sociales para sacar plata y enriquecer a los empresarios que no hacen otra cosa que inventar cosas para que la gente gaste su dinero en tonteras. Me he dado cuenta que las necesidades no existen, las crean la gente que quiere hacerse millonaria. Desde siempre he querido odiar las fiestas, porque soy un aguafiestas, no me gusta salir, quiero quedarme encerrado en casa, así jamás tendrás que preocuparte porque llego tarde, o estoy fuera de casa corriendo riesgos. Tampoco ir a esos cumpleaños que organizan los que me conocen y conozco; me siento obligado a llevar un presente, y eso me empobrecería, mejor no voy, además nada va a pasar si voy no voy, al final da lo mismo, nada va a cambiar. Y lo mejor no tendré que pasar la vergüenza de no conocer tragos, eso de whisky, sangría y no sé que más, adiós a todo eso. Comprendo también que hacer fiestas en las casas, fastidia y molesta a los vecinos, no hay que hacerlo nunca, debe de estar prohibido hacer bulla en la noche; debemos pensar en el bienestar de los demás, eso es lo que todos deberían hacer. Las fiestas son una pérdida de tiempo, un gasto, un derroche de lo más valioso, dinero y tiempo. Jamás, no tendrás que estar pensando ni preocuparte por mí; las discotecas son centros de perdición, lo peor que el hombre ha inventado para perder tiempo y dinero, conociendo gente que al final le va a robar. Conociendo mujeres de mal vivir, desvelándose y gastando horas valiosas de sueño.
Te digo también que jamás tendrás la desdicha de verme de enamorado o noviecito con una chica. Lo único que hacen las chicas es sacarte dinero; que ya tienes que comprarle una flor roja (rosa), un dulce de color café (chocolate), un conjunto de plantas de colores (flores), escribir en un estúpido papel palabras que supuestamente agradan al oído (poemas), que ya tienes que sacarla a pasear, que invitarle a comer un helado, que comprarle regalitos, para que al final, siempre, te engañe o te diga que ya no te quiere, y que se vaya con otro que tiene más plata que tú. Me quitaría la molestia de gastar dinero en hacer tontas llamadas diciéndole cuánto la quiero, o mejor dicho mintiéndole tal vez, o haciendo eso para alargar la susodicha bonita relación; así también la ayudaría a ella a no hacer gastos insulsos en mí. Me evitaría conocer nueva gente, como sus hermanos, amigos, padres, tíos, etc; me evitaría inmiscuirme y meterme en su vida, al igual que le haría ese tremendo favor. Igualmente jamás interrumpiría su paz y tranquilidad en su hogar, y ella jamás nos molestaría y nunca sonaría el teléfono ni el timbre preguntando por mí; no imaginas la enorme tranquilidad en la que se vivirá, sin nadie en quien pensar y sin nadie a quien amar y sin nadie que demuestre cariño falso. Así mismo me evitaría gastar dinero en los aniversarios, ni tampoco tendré que gastar en regalos para ella, para su papa, para su mamá, hermana, etc, también ella ahorrará dinero al no hacer lo mismo con nosotros, nunca nos interrumpiría, y haremos las cosas como siempre se dan en familia y sólo en familia; tú no me das cobijo y pagas mis gustos para que yo ande de enamoradito con una mujercita, y que para colmo todas son feas, nada tengo que hacer con una mujer. Además, si tendría enamorada, tendrás que invertir tontamente tu tiempo escuchándola y aconsejándola, no tendría que aprender a escuchar ni a aconsejar, ni a compartir momentos con alguien que supuestamente sería la compañera de toda la vida, esas son tonteras hoy en día; tampoco gastaría mi tiempo contándole de a pocos lo que me pasa en los estudios, con la familia de quien dependo, o las cosas del trabajo; invertir tontamente el tiempo en una persona que te engañará. Entonces para no sufrir, para no perder dinero, dinero, dinero, tiempo y emociones, no hay que enamorarse jamás. Yo no lo haré, y de esta manera jamás tendrás la desdicha de tener una nuera o un nieto. Tampoco tendría que preocuparme por sentir esas sensaciones que dicen que se siente, el sentirse amado por alguien que no tiene que quererte porque pertenece a tu estirpe o es partícipe de tu sangre. Quiero evitar el estúpido e innecesario deseo de besar y ser besado, el sentimiento de abrazar y ser abrazado, el de acariciar y ser acariciado, el de querer y ser querido, el de amar y ser amado por alguien ajeno a la familia sanguínea-política, evitar ese sentimiento de ser correspondido; hasta hace poco pensaba en no rendirme en buscar a la compañera de mi vida; hoy me doy cuenta que no es necesario compartir la vida con alguien, y que uno es más feliz gastando todo en sí mismo y siendo egoísta, dando la vida a una mujer y dando la vida por una mujer es mucho sacrificio y mucho riesgo, y no quiero sufrir otra vez; no amando, ni deseando ser amado me evitaré sufrir. La falta de amor la puede suplir el dinero, con muchos paliativos. Pienso y quiero dejar de pensar que sentirse querido por una mujer te cambia la vida, te hace más bueno, más sensible, más humano, esas son tonteras, feminismos. En conclusión, jamás me verás casado y seguiré el consejo de los mayores del de nunca contraer un compromiso matrimonial con una mujer, así cualquier momento puedes dejarla, separarte y buscar una mejor vida, dejarla con los hijos de ambos, y no preocuparse por salvar la familia y el hogar que intentaron formar, es más fácil pues. Nada de enamoradita y noviecita, esas son tonterías, niñerías e infantilismos que una persona madura jamás debería pensar ni desear. Vivimos en una era de desconfianza y de no creer en las demás personas que son desconocidas y que quieren y ansían hacernos daño y perjudicarnos. En otras palabras el amor de una mujer que dice ser tu enamorada no existe, y si lo dijese (que ama y eso) es fingido, no es real, todos fingen en estos tiempos y nadie dice la verdad.
De la filosofía religiosa he aprendido que uno debe sacrificarse por los demás, debe hacer feliz a los demás a costa de nuestro sufrimiento, servir y nunca ser servido.
Las cosas de hoy han cambiado, ya no puedes confiar en nadie, en nadie, todos y todas las personas son malas en el mundo, ya no es como antes, en donde podías confiar hasta en tu vecino, por eso, ya no vale la pena vivir en estos tiempos, donde el mundo está contaminado tanto ambientalmente como plagado de gente de mal vivir.
Uno no va a la U a hacer amiguitos y a perder el tiempo conversando o caminando por allí, uno va a la universidad a estudiar, nada más, y se acabó. Eso de hacer cosas sociales es una porquería, pierden tiempo y dinero.
Soy la cosecha de tu siembra, gracias por la sabiduría que me regalaste.
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